viernes, 26 de junio de 2009



©Cristina García-Lasuén





LA ERA POST CRISIS



La crisis económica mundial en este año ha causado la caída de las inversiones productivas y del consumo, confirmando una tendencia que está poniendo en serias dudas la continuidad del bienestar global.


Según algunos expertos esta grave situación es temporal y se regulará, en algún momento, como ocurrió en las anteriores crisis de los años 30 y de los 70, lo que confirmaría esta especie de maldición sinusoidal de los mercados cada cuarenta años. Sin embargo, la mayoría de los expertos consideran que ahora es muy diferente de las anteriores ocasiones; que nos vamos a tener que enfrentar a una nueva etapa, una nueva era, porque lo que estamos viviendo es una situación desconocida e insólita. En las anteriores crisis, argumentan, se veían afectados algunos países, relacionados entre ellos por tratados de amistad y comercio, y los declives incidían, sobre todo, en determinados factores de producción que luego, con el tiempo y las medidas adecuadas, se corregían mientras que el resto del mundo seguía su curso normal sin apenas notar estas dificultades de los implicados. Sin embargo, ahora es muy diferente. Los analistas nos dicen que, no sólo es mucho más profunda de lo que ha ocurrido antes y nos creemos, sino que es la primera vez que circunstancias tan graves afectan de manera global, mundial, y cuyas consecuencias se van a hacer sentir en todos los sectores de la población.

La globalización que, en su día, facilitó la idea de igualdad, la uniformidad en el consumo, la información y la producción, se ha vuelto ahora en contra de todos al tiempo. Las consecuencias de un mercado único, que es el que dicta el valor y los precios en nuestra aldea global, tal y como la definió Mc Luhan, han provocado la caída de algunas grandes y medianas empresas y bancos. La incertidumbre se aprecia en todos los ámbitos. Hoy día sólo existe una certeza: nadie sabe cuánto va a durar o qué es lo que va a ocurrir, porque cada día es un enigma. Se duda, incluso, si algún día se podrá llegar a resolver. La cuestión, dicen, es que no parece que estemos viviendo sólo un periodo de grave recesión económica, más o menos duradero del que nos recuperaremos, sin lugar a dudas, sino que los síntomas que se observan indican que estamos ante los comienzos de un crack del propio sistema. Aseguran que, cada día que pasa sin encontrarse o empezar a ver una solución, parece que se confirma esta sospecha negativa. Esta visión del ocaso de la civilización occidental, tal y como la conocemos en estos momentos, enlaza y coincide con el pensamiento de las filosofías orientales que consideran que toda existencia y circunstancia que ocurre en nuestro mundo responde a una naturaleza, cíclica y biológica, de creación, desarrollo, muerte y renacimiento. Con la frase “The day ends and the end begings” comienza y acaba la película de Jean Renoir, “El río”, en el que se describe este proceso cíclico de la existencia humana.


La interpretación de las culturas, “con fecha de caducidad”, está definida en las posiciones de Fichte o Schelling y desarrollada en las tesis de Hegel, Marx, Comte y por el anticartesiano Gianbattista Vico, quien describió que el nacimiento, ocaso y renacimiento de las culturas seguían tres fases sucesivas: la etapa de los dioses, la de los héroes y la de los humanos. Si estos autores confirman esta visión circular, desde un punto de vista del pensamiento económico y filosófico occidental, Oswald Spengler, en su libro “La decadencia de Occidente”, incluso apuntó una fecha límite en la vida de las civilizaciones, que fijó en mil años. El efecto milenarista fue el que sembró de terror a los habitantes de la Edad Media, a medida que se acercaba el fatídico año 1.000. Sin embargo, Spengler atiende a cuestiones económico-sociales y no de superstición numérica, cabalística o decimal. Escribe que, después de este periodo de mil años, cada sociedad experimenta y genera su propia autodestrucción. Señala, como ejemplo, que después de la caída del Imperio de Roma el Renacimiento de la cultura europea empezó, de nuevo, con la dinastía Carolingia. Así que, si aplicásemos la teoría de Spengler, es decir, si añadimos mil años a esa histórica fecha, nos encontramos en nuestros días. Tras el doloroso proceso de nacimiento, evolución y maduración de nuestra cultura a lo largo de diez siglos, estaríamos a punto de presenciar, en vivo y en directo -como mandan los cánones actuales de información-, cómo un ciclo de la civilización europea y occidental está llegando a su fin.


Según Spengler, los primeros signos de decadencia de nuestra civilización surgieron tras la Revolución Industrial, que fue cuando la máquina comenzó a sustituir al ser humano y la primacía de las emociones se vio relegada por el imperio y el triunfo de la razón. Desde entonces, nuevas formas de conducta social y política han generado una preocupación obsesiva por el crecimiento económico, que se justificaba en la creencia de que, gracias a los beneficios materiales, nos podríamos liberar, al fin, del designio y del peso de la historia.

Efectivamente, los estados liberales han defendido la primacía de lo económico como el método ideal para lograr un bienestar y una paz social, puesto que garantizaba el sentido de igualdad, de oportunidad y de protección a las capas sociales menos favorecidas. En estos momentos, puesto en evidencia las debilidades del propio sistema económico, la seguridad que se mantiene para millones de parados, personas de la tercera edad o dependientes físicos, que son el sector más débil de la sociedad, puede verse dificultada poniendo en serio riesgo su medio de subsistencia, el equilibrio general y el bienestar social, que son los soportes fundamentales sobre los que se asienta la civilización occidental. A este estado de cosas habría que añadir la cantidad de foráneos que alcanzan las costas de occidente persiguiendo el sueño de la libertad y de su futuro.


viernes, 19 de junio de 2009







POST-CRISIS ERA

© Cristina García-Lasuén





The global economic crisis is pushing down investments and consumptions in this 2009, confirming the continuity of the trend which is threatening the global weal.


According to some experts this difficult situation is temporary and it will be resolved in the future, as it happened in previous crises of the '30 and'70, confirming an insurmountable sinusoidal economic curse, which brings with it an economic crash every 40 years. However, most experts are convinced that the current situation is very different from the past and we're going to come to terms with a new phase, a new economic era, because what we are experiencing is unusual and unknown. In previous crises, experts say, the economic crisis has limited its expansion in countries joined together by economic alliances and commercial treaties, and then resolved by the application of corrective measures by the State, not affecting countries outside of these agreements. Today, on the contrary everything seems more complicated: the economic and financial analysts from around the world, argue that the current crisis, not only is much deeper than previous, but also that for the first time in international economic history we have seen an expansion of a global economic downturn, which affects all levels of society.


Globalization, the bearer of positive effects including the idea of equality, uniformity of consumption, production and information, we at once showed his dangerous side, as if to remind us that each coin has two faces. The consequences of a single market, which determines the value and prices in our global village, as defined by Mc Luhan, caused the collapse of the economic wealth. The uncertainty was evident, with varying intensity, in all productive sectors. For the future, beyond the various assumptions made by economic authorities, there is only one certainty: we cannot know either how long or how to solve the crisis, that is an enigma. It's seems that we are facing not only a collapse of the global economy, but a system crack. This point of view of the occidental decline, as we know it nowadays, make sense and matches with the Eastern philosophy, that all existence and the circumstances of the world follow a cyclical / organic creation, development, death and rebirth, while the phrase "The day ends and the end begins" begins and ends the film by French director Jean Renoir "The River", which describes the process of development of human life.


The same culture, like life and the economy is subject to its end following a life cycle, as advocated by Fichte and Shelling, then the thesis developed by Hegel, Marx, Comp and by the anti Cartesian Giambattista Vico, who affirmed that birth, decline and renaissance of cultures follow three phases each others: the one of gods, the one of heroes and, finally, the one of humans. If these authors confirm this cyclical vision from the perspective of economic thought and Western philosophical, Oswald Spengler, in his book "The decadence of Western" puts an end to the life of a civilization, equal to one thousand years. The end of the millennium has terrified the inhabitants of the middle age at the approach of 1000, that is, Spengler does not take into account numerical superstitions nor mysterious, but economic and social issues to define the millennium as a period of transition, saying that after a thousand years all societies generate their auto destruction, making the example that after the fall of the Roman empire, the renaissance of European culture began, again, with the Carolingian dynasty. We can see that adding one thousand years to the date of that historic event, we are in our day. After the painful process of birth, evolution and maturation, our civilization lasted for ten centuries, we are going to participate, live -as they say in media language- at the end of one cycle in the European and Western civilization. According to Spengler, the first signs of decline of our civilization have appeared after the Industrial Revolution, when the machine began to replace the human being and the primacy of the emotions were relegated by the triumph of reason.


Since then, new forms of social and political concerns have led to an obsession with economic growth, which was justified in the belief that, with material benefits, we could free from the weight of history.

States have confirmed the primacy of economics as an ideal way to achieve peace and social welfare, since it guarantees a sense of equality, opportunity and protection of social groups. Now, considering the weaknesses of their economic system, the monetary security guaranteed to the unemployed, to the elderly people and to the dependents, that represent the weakest part of society, can be compromised. This state of things must be added the number of foreigners who reach the coasts of the West, chasing the dream of freedom and their future.

Translation Catalina McCaw & A. Marchi



jueves, 18 de junio de 2009


©Cristina García-Lasuén







LA ERA POST CRISI



La crisi economica mondiale sta determinando l'andamento verso il basso degli investimenti produttivi e dei consumi nell'anno in corso, confermando la prosecuzione di un trend che sta mettendo in serio dubbio il benessere globale.


Secondo alcuni esperti questa situazione è temporanea e si risolverà spontaneamente nel futuro, come è avvenuto per le precedenti crisi del '30 e del '70, a conferma dell'inesorabile maledizione sinusoidale dei mercati, che porta con se una fase recessiva ogni quaranta anni. Tuttavia, la maggior parte degli esperti è convinta che ci troviamo in una situazione molto diversa dal passato e che quella che seguirà non sarà una semplice fase espansiva, bensì una nuova era economica, posto il fatto che quella che stiamo vivendo è una realtà insolita e non nota. Le precedenti recessioni, affermano gli addetti ai lavori, si sono estese con riferimento ai soli paesi uniti tra loro da alleanze economiche e trattati commerciali, per poi risolversi con l'applicazione di opportune misure correttive da parte dello Stato, non andando ad intaccare i paesi esterni a questi accordi. Oggi, al contrario, tutto pare più complicato: gli analisti economico-finanziari di tutto il mondo, sostengono che l'attuale crisi, non solo è molto più profonda rispetto alle precedenti, ma anche che per la prima volta nella storia economica internazionale stiamo assistendo ad un espandersi globale di una fase recessiva, che interessa tutti gli strati sociali.

La globalizzazione, portatrice di effetti positivi tra cui l'idea dell' uguaglianza, l'omogeneità dei consumi, della produzione e delle informazioni, ci ha d'un tratto mostrato anche i suoi lati negativi. Le conseguenze di un mercato unico, che determina il valore e dei prezzi nel nostro villaggio globale, come definito da Mc Luhan, hanno causato il crollo generalizzato della ricchezza. L'incertezza è stata evidente, con varia intensità, in tutti i settori produttivi. Per il futuro, al di là delle varie ipotesi avanzate dalle autorità economiche, c'è una sola certezza, ossia, non possiamo sapere né quanto durerà né come si risolverà la crisi, ogni giorno è un enigma. Si dubita, perfino, che in futuro potrà risolversi: pare infatti, che quello a cui stiamo assistendo non sia, solamente, lo spettacolo di un crollo economico mondiale ma bensì un crack del sistema.

L'avvento dell'odierna situazione congiunturale e la mancanza di certezza nel domani, imputabile alla natura della crisi stessa, può essere considerata anche dal punto di vista della filosofia orientale, secondo cui tutta l'esistenza e le circostanze del mondo seguono un andamento ciclico/biologico di creazione, sviluppo, morte e rinascita, mentre con la frase ”The day ends and the end begins” inizia e termina il film del regista francese Jean Renoir “Il Fiume”, in cui viene descritto il processo ciclico della vita umana.
L'interpretazione delle culture "con data di scadenza” è definita nelle posizioni di Fichte e Shelling e poi sviluppata nelle tesi di Hegel, Marx, Compe e dall'anticartesiano Giambattista Vico, il quale affermò che la nascita, il tramonto e il rinascimento delle culture seguono tre fasi: quella degli dei, quella degli eroi e quella degli umani. Se questi autori confermano questa visione ciclica dal punto di vista del pensiero economico e filosofico occidentale, Oswald Spengler, nel suo libro “La decadenza dell'occidente” pone un termine alla durata di una civiltà, pari a mille anni. Lo scadere del millennio ha terrorizzato gli abitanti dell' età media all'approssimarsi dell'anno 1000; ciò nonostante Spengler non prende in considerazione superstizioni numeriche né cabalistiche, bensì questioni economico-sociali per definire il millennio come periodo di transizione, affermando che dopo mille anni tutte le società esperimentano, generandola, la propria distruzione, portando ad esempio il fatto che dopo la caduta dell'impero romano, il rinascimento della cultura europea inizia, nuovamente, con la consolidazione della dinastia Carolingia. Cosicché, se applicassimo la teoria di Spengler, si nota che aggiungendo mille anni, alla data di quest' ultimo fatto storico, ci troviamo ai nostri giorni. Dopo il doloroso processo di nascita, di evoluzione e maturazione della nostra cultura durato dieci secoli, stiamo per partecipare, dal vivo e in diretta -come si usa dire nell'attuale linguaggio dell'informazione- alla fine di un ciclo della civiltà europea e occidentale. Secondo Spengler i primi segni di decadenza della nostra civiltà si sono palesati dopo la Rivoluzione Industriale, ossia quando la macchina iniziò a sostituire l'essere umano e il primato delle emozioni fu relegato dal trionfo della ragione. Da allora , nuove forme di condotta sociale e politica hanno generato una preoccupazione ossessiva per la crescita economica, che si basava nella credenza che, grazie ai vantaggi materiali, potevamo liberarci del disegno e del peso della storia.

Gli stati hanno fatto del primato economico il principio ideale per conseguire il benessere e la pace sociale, considerando che avrebbe garantito il senso di uguaglianza, di opportunità e di protezione per i gruppi sociali meno favoriti. Adesso, poste in evidenza le debolezze del proprio sistema economico, la sicurezza che si garantisce ai disoccupati, alle persone anziane e alle persone a carico, che rappresentano lo strato più debole della società, può vedersi compromessa. A tutto questo deve essere aggiunto il numero di stranieri che raggiungono le coste occidentali, inseguendo il sogno della libertà e del proprio futuro.
Traducción A. Marchi

viernes, 26 de diciembre de 2008

OPEN this END © Cristina García-Lasuén








ENTREVISTA a la escritora, crítica de arte y Curator Internacional Cristina García-Lasuén




Cristina, gracias por compartir tu tiempo con nosotros, es un placer y todo un lujo poder entrevistarte para O. SCIENCE


Muchas gracias, te agradezco este encuentro. Me gusta colaborar con vosotros porque, en definitiva, estáis en la misma línea que tiene OPEN THIS END de querer acercar la ciencia y el conocimiento a todos. Por eso me ha hecho especialmente feliz esta entrevista.


Aino o Cristina, ¿cómo prefieres que te llame?


En esta entrevista, prefiero Cristina.


Cristina, como escritora, ¿qué fue lo que te atrajo de SL?


Llegué a conocerlo por casualidad. Entré para ayudar en un proyecto. Me llamó la atención la posibilidad de poder desarrollar un mundo desde la imaginación. Me gustaba la idea de poder elegir un personaje y reinventarte a tu gusto y voluntad. Aunque me ha llamado la atención el hecho de que, al final, con todas las posibilidades que existen, la gente acaba buscándose un alter ego lo más parecido posible a ellos, a su realidad. En general, debemos estar bastante satisfechos de nosotros mismos.


Es curioso esto que me dices, así que al final, ¿ la Second Life no es tal, sino que todos tendemos a lo que conocemos más, a nuestro propio reflejo?


Dejando aparte lo más superficial y evidente, la verdad es que en el fondo no veo apenas diferencias entre RL y SL. Observo que da igual el medio porque, pasado un tiempo de pruebas y de tanteos, al final, cada uno se muestra tal y como es. Un discotequero no se vuelve estudioso en SL y una estudiosa no será discotequera en SL. A mi SL me ha descubierto lo que me llamó la atención desde el principio, que es la facilidad que tiene para desplegar canales de educación, medios de transmisión de cultura, de idiomas, de conocimientos. Todo ese potencial educativo, formativo, que se obtiene al instante, desde cualquier parte del mundo, es fascinante. Participar, en directo, a un congreso sobre Metaverso en Ibiza; asistir a una gran exposición de más de 400 artistas en Alemania o escuchar en directo un concierto Folk desde California, sin moverte de la pantalla del ordenador es increíble. Es una pena que algunas personas se queden sólo en la parte social y más superficial de SL. Lo más interesante, desde mi punto de vista, son las posibilidades que se abren de intercambio cultural y de conocimientos entre foros, comunidades y universidades.


Háblanos de tu último proyecto, ¿qué es el OPEN THIS END, Arte sin Fecha?


Ahora tengo bastantes proyectos en marcha. OPEN THIS END, Historia sin Fecha. Arte sin Fecha. VIVIR el ARTE y Pensar el Arte, es uno de los que más ilusión me produce. Surge de una inquietud personal. No se trata de intentar cambiar la Historia del Arte, ni nada parecido. Nada tan pretencioso como eso. Es algo mucho más sencillo. A los que les interesa y estudian Historia y Arte, al principio, les resulta todo muy confuso, demasiados datos, fechas, demasiada información. A medida que aprendes, vas empezando a ver las fichas del puzzle. Quizás no todas, pero sí algunas. Después eres feliz cuando eres capaz de encajar alguna pieza con otra. Tienes una visión muy parcial pero, por lo menos, ya eres capaz de ver algo. Generalmente esto ocurre cuando se termina la carrera y el camino más gratificante, el mejor, queda sin recorrer. Yo lo fui haciendo poco a poco, a medida que avanzaba en el estudio de la historia. Quería llegar a comprender las cosas, no sólo aprendérmelas. Me fascinaba la idea de poder tener esa visión a vista de pájaro, desde arriba, que me permitiera ver el puzzle completo sin darle tanta importancia y limitarlo a las fechas. Esa visión de conjunto es la que me ha costado mucho tiempo tener y es la que quiero compartir con aquellos a los que les apasiona tanto el arte como a mí.


La verdad, es que a nadie nos gusta escuchar un sin fin de datos sin tener ese hilo conductor que nos propones, ¡por lo menos a mi no! (risas...)


El arte es una manifestación del ser humano. Quizás la más emotiva y sensible de todas porque resume el modo de pensar y sentir de un pueblo en un momento determinado. Los datos y fechas que sirven de marco, de situación, están bien; es correcto. Pero el arte es mucho más que un listado o inventario de objetos. Por tanto, me parecía fundamental el cuándo, pero me interesaba añadirle el quién, dónde, el cómo y el por qué. Es lo que humanizaba y nos acercaba a la obra.



Por eso nos propones acabar con el corsé de las fechas para entender el tiempo como un continuo en educación es muy interesante...Sí.


No es que diga que haya prescindido del marco temporal, la cronología es fundamental. Pero no es la única fuente. Como estrategia de análisis, para entender mejor la evolución del arte y de las formas, me hice unos diagramas que acabaron llenos de flechas dobles, triples, porque conectaban hechos, datos, curiosidades, historias. Por otra parte veía ausencias inexplicables. Me parecía que la Historia y el Arte se escribían repitiendo los mismos nombres masculinos y obviando determinados nombres, femeninos, importantes. Me empeñé en incluirlas. Por lo que se refiere al ARTE sin FECHA, me di cuenta que, en muchas ocasiones, las cosas tendían a reproducirse mucho tiempo después. Con todas esas incorporaciones, extra temporales, entendía mucho mejor lo que había ocurrido. Me servía de gran ayuda porque completaba el marco de análisis que, hasta ese momento, lo había limitado al temporal. Con esa ampliación, el resultado y la comprensión de la época y de la obra era más plural, más flexible y completa. Por ejemplo, ver cómo circunstancias ajenas al arte, en principio, determinaban unas formas y una estética. Decidí que si a mí me había servido tanto, haría bien en ponerlo a disposición de todo aquel que le pudiera servir.


El traje que llevas es un original de la artista conceptual y diseñadora María Grot, ¿no es así? Creo que está inspirado en una obra de Andy Warhol...


Bueno, el traje que mi avatar Aino lleva en SL es un diseño de María Grot que, efectivamente, está basado en una tela de Andy Warhol que dice: "OPEN THIS END"; y que, como todo lo que hace Maria Grot, es impecable.


OPEN THIS END.... explícanos ¿Por qué OPEN THIS END ?


Eso habría que habérselo preguntado a Warhol...


Y ¿cómo aplicas OPEN THIS END a Arte Sin Fecha? ¿Qué relación hay?


María y yo escogimos esa frase a la vez. Estuvimos inmediatamente de acuerdo por la curiosa coincidencia del espíritu de "Arte sin Fecha", porque viajamos desde el pasado más remoto al presente más actual. Por eso, abrir, empezar por el final es una posibilidad y una realidad en nuestro caso.


Desde luego, es una imagen muy poética...


Sí, no sé. Para mí lo poético está tan incorporado a lo emocional y sensible, a lo plástico y visual; tan interrelacionado con los sentidos, que no lo puedo ver de manera independiente.


Cristina, volviendo a OPEN THIS END, Historia Sin Fecha, Arte Sin Fecha... se trata de un ciclo de eventos a realizar primero mediante la plataforma SL, comenzó siendo una conferencia y se ha convertido en todo un ciclo, ¿no es así?


La verdad es que este proyecto es como esos pequeños cachorros de los que te enamoras y que en casa te asombras del tamaño que van tomando a medida que pasa el tiempo. OPEN THIS END, Historia Sin Fecha y Arte Sin Fecha, VIVIR el ARTE, Pensar el Arte, empiezan siendo un croquis de estudio mío. Este esquema me servía para unir conceptos lógicos, porque observé que cuando hacía estas uniones anacrónicas podía meterme más en la comprensión profunda del por qué de determinadas cuestiones. Me di cuenta que, al final, comprendía mejor al ser humano de cada momento, de cada etapa.


Ya tengo ganas de asistir a tu próxima conferencia, por ciento, ¿cuándo será?


En febrero se dará, en inglés, en un sim norteamericano.


Tratará de El Origen del Arte, ¿no es así?


Si, de los inicios del arte que, lógicamente, coinciden con los origenes del ser humano.


¿Cuándo se inicia el Arte, Cristina?


Surge cuando el ser humano siente la necesidad de crear y hacer algo que no resuelva o satisfaga sólo su instinto primario. El arte es una sofisticación. Nace cuando lo esencial está cubierto o dominado. Como idea abstracta requiere una elevación. El arte es una sublimación.


Y ¿se sabe cuándo ocurrió eso?


Pues entramos en guerras de criterios y de fechas. Cada uno da una diferente. Deberíamos empezar por cuestionar la mayor. No preguntar cuándo se hizo arte por primera vez, si no, ¿Qué es arte? Una vez contestado esto, quizás se pueda saber cuál, dónde y cuándo fue la primera manifestación.


Buena pregunta, ¿Qué es el arte?


En Origen I lo explico. Contestar a esa pregunta es una de las cuestiones más complicadas que hay. No sólo porque, como bien social, de la comunidad, todos opinan, sino porque ni los mismos expertos están de acuerdo. Desde Bellas Artes se entiende de una manera, los artistas opinan de una diferente, desde la Historia del Arte o desde la Filosofía, de otra, pero luego los paleontólogos, arqueólogos, científicos, tienen otras opiniones. Hay una especialidad, Estética, de la rama de la Filosofía, que trata de definirlo. Son muchos años de estudio denso y riguroso. Así que no vamos a cometer la insensatez de intentar llegar a una conclusión en estos minutos.Después de muchos debates, aún no agotados, se ha llegado a cierto acuerdo optando por reducir al máximo y en negativo el concepto. ¿Qué es arte? Pues según esto, Arte sería o podría ser todo aquello que NO es útil. Por tanto, si hay algo que merezca la pena ser considerado artístico, pero es útil, lamentándolo mucho, ya no es arte. Será lo que queramos: una maravilla, perfecto, lo que nos parezca mejor; pero arte, no.


¿Esa es, entonces, la diferencia entre obra artística y artesana? ¿La utilidad?


Como todo lo que se reduce al absurdo, es pobre e inexacto. Pero, en principio, esa es la diferencia para la gran mayoría entre la artesanía y el arte. Se ha considerado a la artesanía útil y por tanto, a veces, se le ha negado un reconocimiento creativo. El arte no ha necesitado demostrar su exquisita inutilidad.


Volviendo a OPEN THIS END, Arte sin Fecha. Este concepto tuyo, Pensar el Arte, me fascina.... explícanos ¿qué quieres decir cuando nos propones Pensar el Arte?


El arte es una manifestación, una síntesis de cómo sentía y pensaba una persona, de gran sensibilidad, que pertenecía a una época y a una cultura determinada. Si sólo lo vemos desde fuera, el resultado final, el arte como objeto, nos perdemos muchísimo. ¿Por qué ese artista lo hizo de esa forma? ¿Por qué le dio ese toque de color? ¿Qué nos quiso comunicar? Todas esas preguntas me parecen muy valiosas y son tan importantes o quizás más que el resultado final.


Tienes razón.


Por eso si el esfuerzo se centra en memorizar la fecha y el titulo, nos perdemos lo más importante. Creo que hay que atreverse a buscar, saber, preguntarse, arriesgarse. En definitiva, hay que PENSAR EL ARTE. La idea me surgió porque me encantaba ver cómo el arte contemporáneo había convertido al pasivo espectador en activo participante. Me fascinaba comprobar que cuando le explicabas a alguien una obra conceptual, se le iluminaban los ojos al comprenderla. Por eso quise hacer estos estudios de manera que fueran como indicios que conducen de una a otra circunstancia y que el arte, ya desde los comienzos, no se aprendiera sólo, sino que entre todos lo fuésemos descubriendo. Que pensásemos el arte. No sé cuál será el destino o el final porque lo planteo como una aventura, un descubrimiento que hacemos entre todos. Me gusta la idea de que todos participemos, porque lo que no ve uno, lo descubre otro y el arte de esta manera se convierte en algo dinámico e interactivo. La mayor ilusión del primer encuentro me la proporcionó una asistente. A pesar de los problemas técnicos que tuve y los cortes e interferencias de conexión se quedó, como todos, hasta bastante entrada la noche. Con tan sólo 9 años escuchó encantada, con su madre, las casi 3 horas sobre el Origen del Arte y el Poder en el mundo Paleolítico. Su entusiasmo me llenó de ilusión y confirmó mi idea y proyecto. El arte es un bien social, nos pertenece a todos. Es nuestra sublimación y el reflejo de nuestro tiempo. Cuando no estemos, el arte hablará por nosotros. Por eso me parece tan importante y voy a seguir trabajando en un arte y en una historia que comprendamos y en la que participemos todos.


Y ahora mirando al futuro, ¿qué nuevos proyectos asoman a tu ventana? Uno de los últimos está relacionado con una gran exposición artística en China, ¿es así?


Sí. Mi colega Jing Zhong y yo somos los comisarios de una exposición que está en marcha y que va a ser, creemos y esperamos, un gran acontecimiento itinerante. Va a unir a China y a España en un proyecto común, desde el arte. La magnitud y la calidad de las obras que serán objeto de la exposición hacen de este encuentro algo especial. Servirá para que conozcan el arte español y para estrechar lazos de amistad entre los dos países. Esperamos que sucedan muchas cosas buenas a partir de esta muestra. El arte une muchas cosas y la sensibilidad de los pueblos es una de las mejores. Esta ocasión es increíble y maravillosa, pero no es la única. Desde China me llegan muchos, muchos otros proyectos que me fascinan. China se ha despertado. El gran gigante quiere conocer y saberlo todo. Hay un gran interés por descubrir Occidente, su cultura, su arte. Tienen aprobados la inauguración de 200 nuevos museos para el próximo año. Es increíble cómo se está expandiendo y abriendo. En el 2009 varios países tendrán protagonismo cultural. China será uno o el más importante, sin duda. Las Olimpiadas Beijing 2008, las mejores de la historia, nos descubrieron a todos un nuevo país que trabaja al unísono con ilusión y con una perfección asombrosa. A todos nos cautivó su rigor, su eficacia, su calidad y su sensibilidad. Por eso me ilusiona de manera especial que muchos de mis proyectos sean en China. Es un presente que refleja un gran futuro. Emocionalmente, también, me siento muy cercana a sus gentes. El poder dar a conocer OPEN this END: Historia sin Fecha, Arte sin Fecha, Pensar el Arte, en China, significa para mí algo muy especial. El arte del pasado y el futuro vuelven a ir juntos. Como en un bucle. En la película de Jean Renoir, "El Río", se empieza y se acaba diciendo: "The day ends and the end begins". Por eso sugiero OPEN THIS END, Abrir este final.



miércoles, 17 de diciembre de 2008

OPEN this END. HISTORIA sin FECHA. ARTE sin FECHA. PENSAR el ARTE © Cristina García-Lasuén







HISTORIA sin FECHA. ARTE sin FECHA: Poder, Ciencia y Creencia. PENSAR el ARTE

© Cristina García-Lasuén




Origen I

Arte y Poder


Presentado por Aino Baar




AGRADECIMIENTOS


Buenas tardes y muchas gracias por asistir. Antes de empezar quiero nombrar a las personas que han hecho posible que este encuentro se produzca. A N.Yuitza. de O. Science., por proponer la idea y coordinarla con la eficacia y el entusiasmo de siempre. A Urkum y a P. Kaufmann, por su entrega. A Spanish Sim C-TK, por llevarlo a cabo. A Puk, Nandi y Maria Grot, que son los responsables de todos los aciertos, muchas gracias por aportar tanto trabajo y genialidad que han permitido que este proyecto haya sido posible. A la artista y diseñadora Maria Grot, que tiene ADN de artista, porque todo lo que lleva a cabo es, sencillamente, insuperable. A Jesús, por tantas y tan buenas cosas. A Carlos Jiménez que, con su inagotable conocimiento, me ha abierto importantes caminos. A O. S. por su apoyo. A Carlos Tamarit, por sus imprescindibles y acertados consejos. A The Learning Experience People y the English Sim TLE, que serán los anfitriones de esta conferencia en inglés. A Marina y Víctor, que siempre han creído y me han animado en mis proyectos. Y a vosotros, amigos, que con vuestras sugerencias nos habéis facilitado y alegrado el camino. A todos muchísimas gracias.




                                                I




INTRODUCCIÓN






1.- HISTORIA sin FECHA. ARTE sin FECHA. PENSAR el ARTE


Este encuentro es el primero de un ciclo que tratará de las diferentes formas en las que el arte ha ido manifestándose a lo largo de la historia. No van a ser habituales por varias razones:


En primer lugar, por la forma, por el soporte en el que se va a emitir porque, además de los cauces habituales, se desarrollará, también, mediante libros virtuales y en un vídeo con la recreación de las imágenes en 3d. Pero si no va a limitarse a los medios de publicación tradicionales, tampoco será convencional en el fondo.


Empiezo con una pregunta: ¿Por qué esa aparente paradoja de una Historia sin Fecha? , ¿Un Arte sin Fecha? Pues porque aquí no se va a dar un listado interminable de datos. Disiento de esa manera, cartesiana y memorística, de entender y reducir el conocimiento de la historia del arte a un método que aplica unas líneas de subordinación jerárquica, en vertical; porque el resultado final es una sucesión de cosas que, sobre todo, tienen fechas. Como si el arte fuera el listado de un inventario de objetos. Propongo que conozcamos el arte, como recomiendan Deleuzze y Guattari que se debe abordar el conocimiento. En el libro “Mil mesetas”, sugieren un sistema Rizomático. En rizoma es cómo se comporta la naturaleza. Las plantas no crecen nunca en línea recta. Ni en el exterior, ni en sus raíces. Nacen y se ramifican. Partiendo de un punto clave, el rizoma, posteriormente se expanden hacia todas las direcciones en busca de alimento y de luz. En nuestro caso, esto va a suponer tener que adentrarse por un camino diferente al acostumbrado, que nos llevará de ida y vuelta hacia momentos de la historia que están alejados en el tiempo, a veces muchos siglos, pero que, en mi opinión, tienen mucha relación entre sí.


Es cierto que la datación exhaustiva de los objetos artísticos es una fuente principal de información de la historiografía. Algunos descubrimientos científicos, como la prueba del Carbono 14 o el estudio de los anillos de los árboles, han cambiado nuestra concepción de la historia, del arte y del mundo. Es verdad. Pero esta circunstancia objetiva, que sirve de análisis riguroso y científico, no debe hacernos olvidar que el arte es mucho más que eso. Que es, ante todo, una manifestación; el resumen o la síntesis de una época. En definitiva, que refleja cómo piensa y siente un pueblo. Por supuesto que seguiremos un camino de evolución cronológico, porque seguir la senda del tiempo responde a un esquema de evolución humana, artística, lógica y coherente. Pero cada espacio histórico que reflexionemos no lo veremos aislado, encorsetado, entre los dos estrechos límites o márgenes de las fechas que se utilizan para definir y acotar un estilo, que son su inicio y su final. A ese trayecto básico le vamos a incorporar otras manifestaciones; lo uniremos con otras épocas, generando nuevas conexiones.


En nuestra cultura, marcada por la necesidad de asegurar un axioma antes de pasar al siguiente y de aceptar como inmutables las certezas o dogmas científicos, se han quedado fuera muchos otros elementos, inaprehensibles o muy difíciles de demostrar de manera práctica y fehaciente. Sin embargo, son parte sustancial de nuestra cultura y, sobre todo, del mundo creativo y artístico. Sigfried Giedion lo advierte claramente cuando afirma que en nuestra civilización existe un hiato, una grieta, entre los métodos de pensamiento y los métodos de sentimiento y que por eso la formación del ser humano moderno es incompleta y hace difícil encontrar un equilibrio entre las realidades interior y exterior. Las fechas solas, nos recuerda Arnold Hauser, olvidan que el ser humano existió en un determinado contexto histórico, social, cultural y político. El artista ha estado sometido a las influencias del tiempo que le ha tocado vivir. Por tanto, en su pensamiento, en su forma de ser y en la formación de su gusto, el entorno ha tenido mucho que ver. En el día a día han influido otras cuestiones más inmediatas. Cada uno habrá aplicado o no los colores predominantes de su tiempo. Se habrá vestido con unas ropas que son de un material y una textura determinada, que seguirían o no la moda del momento. Comería lo que fuese más corriente, lo más económico, -porque, en eso sí que ha habido pocos cambios; el artista, casi siempre, ha tenido escasos recursos-. En cada época habrá escuchado unos sonidos distintos, percibido diferentes olores. En definitiva, que su vida ha transcurrido de una manera distinta y que su talento, unido a la civilización a la que pertenece y a todo ese ambiente de percepciones más sutiles, son los que habrán determinado su creación artística.


Si esto es a nivel de influencias individuales, el arte, como manifestación cultural, pienso que se ha expresado fundamentalmente en los tres soportes que mantienen la columna vertebral de cada civilización. Lo que conforma su identidad. Estos pilares no han mantenido siempre el mismo orden jerárquico. Han ido alternándose en el tiempo y, si en una época ha sido prioritario uno sobre los demás, en otras ha sido al revés. Según cuál era el que poseía en cada momento la primacía se pueden observar y comprender el por qué de otras cuestiones y de esas luchas de dominio entre todos. Hay veces que se confunden tanto que veremos a autoridades religiosas dirigiendo ejércitos y a monarcas investidos de aura divina. Pero esto no son más que estrategias, de unos y otros para arrebatarle al contrario su cuota de poder. Cada etapa la veremos, separadamente, desde estos tres diferentes puntos de vista, que son los tres pilares de cada civilización.


2.- EL PODER, LA CIENCIA y LA CREENCIA


El Poder es el pilar pragmático, la ejecución. Los que han ostentado el mando, desde los tiempos más remotos, se han dado cuenta que la emoción es muy rentable y que el arte tiene la maravillosa virtud de conmover al público. La famosa frase romana “pan y circo”, resume las dos necesidades primordiales del ser human@: el sustento básico y la ilusión. Por tanto, para controlar al pueblo y mantener el dominio, han procurado amparar y promover el arte en su beneficio. Desde este punto de vista, la historia del arte sería la historia de una ambición.


A continuación, el otro pilar es sobre el que se sustenta una civilización son sus logros y avances materiales, tecnológicos y científicos. Ciencia y Arte son, aparentemente, disciplinas contrarias, casi antitéticas. Si una opera desde la prueba y se confirma en la certeza, en el dogma científico, el arte se ha debatido siempre en la duda y ha seducido desde la intuición y la emoción. Ni siquiera tiene claro sus límites. En cada evolución que ha desarrollado se ha preguntado, ¿esto es arte? La relación entre arte y ciencia se parece a la historia de una relación convulsa. En unas etapas se han despreciado mutuamente y en otras han ido de la mano. Pero lo cierto es que una y otra disciplina se han influido recíprocamente. El arte ha variado su rumbo, a veces, drásticamente, por y con la aparición de algún nuevo invento o descubrimiento. Veremos cómo los avances científicos y tecnológicos han favorecido la aparición de nuevos iconos plásticos. Las posturas a favor y en contra de los inventos han determinado, en el mundo artístico, la aparición de diferentes estilos y escuelas. Desde este punto de vista, la conjunción ciencia y arte, es la historia de un encuentro/desencuentro.


Por último, el tercer pilar. Digo Creencia, porque, si bien, no se puede hablar, en occidente, estrictamente de religión hasta el siglo I de nuestra era con Jesucristo, varios miles de años antes, desde que el ser human@ existe, ha sentido la necesidad de creer en algo. Friedrich Nietzsche lo resume en la inquietante pregunta: “¿Dios creó al hombre o el hombre creó a Dios?” El poeta José Hierro responde, con ironía:”A juzgar por los resultados, el hombre lo hizo mejor”. Ya Heráclito decía que el miedo llenó el cielo de dioses. Porque el miedo a lo desconocido, a la muerte, a no saber lo que hay detrás de su existencia, ha determinado un respeto místico a la vida. La muerte es “El inconveniente de haber nacido” como titula Émile Michel Cioran en su libro. El vacío que produce la certeza de no poder vencer a la muerte, ha generado la necesidad de creer en algo más allá de la realidad que se vive. Es lo que ha proporcionado inspiración para crear. La historia del arte de las creencias, desde este punto de vista, sería la historia de una rendición y de un temor.


En definitiva, la historia estudiada por etapas constreñidas entre fechas que se establecen convencionalmente, a posteriori, es una historia que no sólo resulta rígida, sino pobre e incompleta. Los sucesos que ocurren en cada momento histórico tienen relación directa y son consecuencia de unos que sucedieron antes y están conectados por otros que sucederán después. No pueden tratarse como un elemento aislado, como si fuera una lata cerrada y críptica con fecha de caducidad. La historia del arte que vamos a abordar es flexible, de encuentros y conexiones; dinámica. Sin final.


Es cierto que eso exige un cambio de actitud en el público. Estoy convencida que una de las grandes aportaciones del arte contemporáneo es haber convencido a la gente, al espectador, que debe ser un agente activo; que debería dejar de ser un mero receptáculo de imágenes y datos como requería el arte anterior a él. Sé que, en principio, resulta más cómodo mirar a la “Gioconda”, el icono convencionalmente establecido del Renacimiento, que a “La Fuente” de Duchamp. Y no sólo por la temática e independientemente de nuestros gustos. La madonna de Leonardo parece que no nos obliga a hacer más esfuerzo que observarla y complacernos en su belleza y su enigma. Se piensa que nos conmoverá, más o menos, según percibamos su magia y la información que manejemos, porque ambas, sensibilidad y conocimiento, serán las que regulen nuestra emoción. Pero cuando nos encontramos ante el icono del arte del siglo XX, la llamada “Fuente” de Duchamp, la cosa parece que cambia; porque la fuente es, sencillamente, un urinario. Sin más. Difícilmente alguien puede emocionarse ante un aparato sanitario. Necesita una explicación, unos conocimientos previos, para obtener una satisfacción. Para acercarnos a la obra e intentar saber lo que Marcel Duchamp quiso decir nos exige hacer algo, conocer, investigar. Participar activamente de la obra. Una vez encontradas las claves, cuando empecemos a encontrarle el sentido, será cuándo podremos complacernos con la obra. La experiencia de la búsqueda que exige el arte contemporáneo y actual, y el posterior descubrimiento de las claves, es tan gratificante, tan apasionante, que me negaba a aceptar que el resto de historia del arte tuviera sólo un deleite visual. Con estos encuentros de Historia sin fecha y de Arte sin fecha, lo que sugiero es que dejemos de ser meros depositarios pasivos de datos, lecturas y conferencias y que lo analicemos. Propongo vivir y PENSAR EL ARTE.


3.- LOS PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA


Esto por lo que respecta al marco temporal. En cuanto al elemento personal, al protagonista de la historia, creemos necesario hacer algunas incorporaciones, no sólo necesarias, si no justas y reales. Hay olvidos inexplicables. Parece fundamental incorporar algunas ausencias, ciertos nombres que se han ignorado a lo largo de la historia. Algunos son hombres que deberían tener mayor relevancia y quizás, por haber realizado un trabajo silencioso, han pasado desapercibidos. Pero si existe un olvido global y llamativo es el olvido de género: La mujer. Evidentemente, la otra protagonista de la historia. Cuando vemos varios manuales de historia y de arte, la única coincidencia es que apenas hay referencias. Si aparece alguna mujer es de manera circunstancial y marginal. Por lo que se refiere a la historia, casi siempre la vemos asomada en torno a círculos de poder, generalmente intrigando y manipulando en la corte. La mayoría de las veces es la madre, hermana, hija o mujer de alguien poderoso que aprovecha esa circunstancia para imponer un criterio interesado. Sólo parece haber ostentado el poder directo cuando no había un hombre disponible. Pero incluso en los momentos en los que era la titular del poder, para hacerse respetar, ha tenido que adoptar manifestaciones masculinas. Por ejemplo, La reina Hatshepsut de Egipto, la primera mujer que gobierna en un período de gloria y esplendor, se colocaba barbas falsas para tener autoridad y conservar el respeto. Fuera de los círculos de poder, salvo escasas excepciones, se le ha ignorado. En el arte ha ocurrido igual. Generalmente se le ha adjudicado el papel protagonista de elementos simbólicos, carentes de poder directo, y que siempre van unidos a elementos emocionales. Sin embargo, la realidad es muy diferente. Aunque constreñidas por el azar del nacimiento a un papel secundario hay muchas mujeres que han escrito la historia y el arte en mayúsculas. En épocas tan celebradas como el Renacimiento, sólo se habla en masculino. Todos recordamos a Leonardo, Miguel Angel o Rafael y no se indica que la primera persona que tuvo un conocimiento universal y humanista, fue una mujer. Se ha recreado la historia y el arte en masculino. No se pretende con este ciclo rehacer una historia del arte feminista, para compensar el anterior punto de vista. Se quieren corregir las ausencias relevantes, tanto de hombres como de mujeres, sin tener en cuenta su condición. Pero es cierto, es una obviedad, que hasta ahora ha habido más ausencias de mujeres. Si me lo permitís, os voy a contar una anécdota de hace dos días. Estábamos buscando la gráfica esa tan famosa de la evolución del homínid@ hacia el ser human@ actual. Pues bien, la conseguimos inmediatamente de todos los colores, dibujos, tamaños e idiomas. Pero eran todos machos, solo machos. Como el camino recorrido desde entonces hasta nuestros días es tan extenso, no nos parecía bien que lo recorriera él solo, todo aburrido. Queríamos poner mezcla y sobre todo, nos hacía especial ilusión encontrar a Lucy en la escala. Ella es una especie de icono mundial prehistórico. Su ahora débil esqueleto asegura la certeza del primer homínid@ sobre la tierra. Porque Lucy es la primera Australopitecus que se descubrió. La que abrió nuevamente el cajón del estudio de la prehistoria. Como su nombre indica, es hembra, y su esqueleto demostró que ella y sus congéneres podían andar de pie. Su nombre, Lucy, se lo pusieron los arqueólog@s que la descubrieron porque, en ese momento, en la vieja radio de campaña, sonaba la canción de los Beatles, “Lucy is in the sky”. Con ella descubrimos un pasado que permanecía oculto. Probablemente sea uno de los mayores descubrimientos en la historia de la paleontología. Bueno, pues a pesar de todo esto, nos ha resultado imposible. No hemos encontrado una sola gráfica evolutiva femenina. Ni por Lucy se ha hecho. Al final, María Grot, artista multifacética y creadora, ha tenido que ingeniárselas para poder hacer una Lucy que abrazase y acompañase al popular homínido varón. Nosotr@s procuraremos incorporar, a lo largo de estos encuentros, las inexplicables ausencias de unos y otras.


4.- MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS


A continuación, abordaremos una historia del arte que no va a tener los límites plásticos usuales, porque no se va a reducir a las tradicionales de pintura o escultura. El arte se nutre de la cultura de un pueblo y, por tanto, también se alimenta y se manifiesta en otros soportes que no son sólo el pictórico o escultórico. Hablaremos del mundo literario, arquitectónico, musical, decorativo, científico, tecnológico, social, gastronómico, etc. Es evidente que no vamos a aportar todos y cada uno de las manifestaciones que ha tenido el ser humano a lo largo de la historia. Ni podría hacerse, ni es nuestra intención. Pero vamos a prestar atención a los elementos y movimientos artísticos relevantes aunque, en principio, parezcan ajenos a la plástica convencional.

5.- ARTE PARA TODOS


Por último, pretendo que la sentencia que determina que el arte y más concretamente el arte actual, pertenece a una élite restringida porque son los que la comprenden, no sea cierta. Es habitual escuchar que el arte contemporáneo, aquel que hacen nuestros coetáneos, no se entienda o que no guste a la gran mayoría. Lo destacaba Ortega en “La rebelión de las masas”. Y yo me pregunto, ¿cómo no va a ocurrir esto? No puede gustar lo que se desconoce o lo que no se comprende. Todavía hoy algunos programas de estudios de la historia del arte finalizan con o cerca de Picasso, como exponente de la modernidad. Estamos en el siglo XXI, Picasso nació en el siglo XIX.

En definitiva, con estos encuentros, abordaremos una historia del arte en la que vamos a comprender cómo se relacionan unos sucesos con otros muy alejados entre sí por el tiempo. Observaremos cómo surgen las tramas y cómo se van despejando las incógnitas. Descubriremos entonces que se borran las distancias temporales. Veremos al arte manifestándose en cada uno de estos tres pilares antes citados. Pensaremos el ARTE. Conoceremos de manera más directa lo que ha ocurrido. Porque, en lugar de empeñarnos en recordar la fecha exacta de cada suceso, de tal o cual fecha de este estilo, entenderemos, a través de la inmersión en la historia del arte, el por qué de cada una de las cuestiones. Desde ese momento, como el arte es manifestación del sentir de un pueblo, podremos conocer y entender mejor al ser humano.